Sin lugar a dudas a lo largo de las épocas los humanos hemos tenido que superar barreras tanto de tipo emocional como tecnológicas para el desarrollo de nuestras civilizaciones, antes de la creación de reinados, dinastías e imperios clanes y nómadas ya contaban con su idiosincrasia y aunque no existían sicólogos, coaching ni terapeutas tenían sus propios chamanes y curanderos, personas con una natural visión sensible del mundo y una especial relación con el ecosistema. Con el pasar de los tiempo se comenzaron a desarrollar culturas en base a distintas perspectivas ideológicas, algunas continuaron con el legado espiritual y otras no tanto.
Lo interesante entonces es saber como estos hombres especiales evolucionaron y diseñaron ciencias más complejas para explicar las manifestaciones del cosmos en relación al ser humano mediante la medicina y el pensamiento, visión que luego filósofos y místicos transmitirían guiando a todo aquel que recurriera a ellos en la búsqueda del conocimiento personal e incluso la iluminación.
Estos particulares seres también existieron hace milenios, en China, que sobre la base de la cosmovisión taoista conformaron la Medicina Tradicional China, observaron que los estados y cambios de los seres humanos se parecían a las manifestaciones de la tierra, identificando cinco elementos básicos que en esencia se comportaban energéticamente como las conductas en las personas; madera, fuego, tierra, metal y agua que además corresponden a la manera de funcionar de nuestros órganos hígado, corazón, bazo, pulmones y riñones respectivamente. El funcionar de cada órgano - elemento implica movimientos y reacciones propios que determinan nuestro carácter emocional, por eso la importancia del cuidado de nuestra salud física para no dañarnos espiritualmente y el cuidado de nuestro espíritu para no dañar nuestros órganos.
El estado de este sistema fisiológico y energético se detecta palpando el pulso y observando la lengua, donde se refleja la actividad de cada uno de los órganos, de la sangre y de los líquidos internos.
Gracias a la herencia de esta elaborada y completa forma de diagnóstico, podemos comenzar a conocernos desde una base totalmente objetiva, este es el conocimiento que se da a la persona y con solo sentirse identificada, de forma muy interna la terapia ya ha comenzado por que lo que se intuía ahora es una observación clara y la sensación de conocerse un poco más es aliviadora. Con el tiempo la asimilación de este nuevo conocimiento provoca un cambio de conducta que al principio puede costar y necesitaremos voluntad, pero quien siempre debe recurrir a la voluntad, a mi modo de ver, aun no se ha superado realmente, la voluntad en cierto modo es una acción determinada, pero cuando realizamos las cosas sin actuar, es porque integramos la conducta que en el fondo ya no es una conducta sino un estilo de vida, donde no hay voluntad ni esfuerzo.
Esta es parte de la visión que propongo en las reuniones de coaching de equilibrio y superación personal, que se desarrollan con el diagnóstico y la conversación en complemento con auriculoterapia. El objetivo es preparar a la persona a ser capaz y autónoma proponiéndole actividades prácticas de conducta, introspección, alimentación, físicas etc. para desbloquearse y potenciar su creatividad y por si misma genere los medios que le permitan diseñar su propia forma de cómo quiere llevar su vida.
Orientado a todas las personas que se encuentren con barreras de tipo emocionales (falta de optimismo, ansiedad, tristeza, ira, angustia, miedos, dificultad para emprender, desorganización, indecisión etc.) o bien para aquellas que busquen asesoría de equilibrio personal.
Lo interesante entonces es saber como estos hombres especiales evolucionaron y diseñaron ciencias más complejas para explicar las manifestaciones del cosmos en relación al ser humano mediante la medicina y el pensamiento, visión que luego filósofos y místicos transmitirían guiando a todo aquel que recurriera a ellos en la búsqueda del conocimiento personal e incluso la iluminación.
Estos particulares seres también existieron hace milenios, en China, que sobre la base de la cosmovisión taoista conformaron la Medicina Tradicional China, observaron que los estados y cambios de los seres humanos se parecían a las manifestaciones de la tierra, identificando cinco elementos básicos que en esencia se comportaban energéticamente como las conductas en las personas; madera, fuego, tierra, metal y agua que además corresponden a la manera de funcionar de nuestros órganos hígado, corazón, bazo, pulmones y riñones respectivamente. El funcionar de cada órgano - elemento implica movimientos y reacciones propios que determinan nuestro carácter emocional, por eso la importancia del cuidado de nuestra salud física para no dañarnos espiritualmente y el cuidado de nuestro espíritu para no dañar nuestros órganos.
El estado de este sistema fisiológico y energético se detecta palpando el pulso y observando la lengua, donde se refleja la actividad de cada uno de los órganos, de la sangre y de los líquidos internos.
Gracias a la herencia de esta elaborada y completa forma de diagnóstico, podemos comenzar a conocernos desde una base totalmente objetiva, este es el conocimiento que se da a la persona y con solo sentirse identificada, de forma muy interna la terapia ya ha comenzado por que lo que se intuía ahora es una observación clara y la sensación de conocerse un poco más es aliviadora. Con el tiempo la asimilación de este nuevo conocimiento provoca un cambio de conducta que al principio puede costar y necesitaremos voluntad, pero quien siempre debe recurrir a la voluntad, a mi modo de ver, aun no se ha superado realmente, la voluntad en cierto modo es una acción determinada, pero cuando realizamos las cosas sin actuar, es porque integramos la conducta que en el fondo ya no es una conducta sino un estilo de vida, donde no hay voluntad ni esfuerzo.
Esta es parte de la visión que propongo en las reuniones de coaching de equilibrio y superación personal, que se desarrollan con el diagnóstico y la conversación en complemento con auriculoterapia. El objetivo es preparar a la persona a ser capaz y autónoma proponiéndole actividades prácticas de conducta, introspección, alimentación, físicas etc. para desbloquearse y potenciar su creatividad y por si misma genere los medios que le permitan diseñar su propia forma de cómo quiere llevar su vida.
Orientado a todas las personas que se encuentren con barreras de tipo emocionales (falta de optimismo, ansiedad, tristeza, ira, angustia, miedos, dificultad para emprender, desorganización, indecisión etc.) o bien para aquellas que busquen asesoría de equilibrio personal.

